Techos altos, grandes volúmenes, puertas que se abren constantemente, espacios poco aislados o zonas al aire libre. Cada espacio requiere una solución de calefacción adecuada a sus características.
Volumen grande y techos altos: radiante y cañones.
Calor puntual donde se trabaja, sin instalación fija.
Puertas que se abren todo el día y aire que se escapa.
Puerta a la calle y entrada constante de aire frío.
Que el cliente se quede sentado también en invierno.
Calor autónomo donde no hay instalación.
Espacios diáfanos y de uso intermitente.
Techos altos y visitantes que se detienen a mirar.
Antes de recomendar nada preguntamos lo mismo: cuántos metros, qué altura, qué actividad y en qué horario. Un taller que abre a las seis de la mañana y una terraza que llena a las nueve de la noche no necesitan lo mismo, aunque los dos "pasen frío".
Con estos datos determinamos la tecnología, la potencia y el número de equipos más adecuados para cada espacio.
Metros, altura, actividad y horario. Te respondemos con una propuesta concreta y sin compromiso.
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